El desayuno favorito “y simple” que tomaba la reina Isabel II, según uno de sus chefs

El desayuno favorito “y simple” que tomaba la reina Isabel II, según uno de sus chefs

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La monarca más longeva falleció este jueves 8 de septiembre a los 96 años. La reina Isabel II pereció “en paz” en su residencia de Balmoral tras haber representado a Reino Unido durante siete décadas. Admirada por los británicos y a nivel internacional, Isabel II sirvió al pueblo británico durante 70 años y mantuvo una salud impoluta hasta el último año. En su longevidad jugó un papel importante su alimentación, la cual destacó por hábitos de comida simples, también en su desayuno.

Por 20minutos.es





El chef Darren McGrady es una referencia en esta cuestión. Fue chef personal de la reina en el Palacio de Buckingham durante 15 años y en 2007 publicó su libro Eating Royally: Recipes and Remembrances from a Palace Kitchen, donde desveló las preferencias culinarias de la reina.

Tal y como recoge Food&Wine, McGrady señala que la dieta de la reina era muy cotidiana. De hecho, su desayuno favorito eran unas simples tostadas con mermelada, precedidas de una taza de té negro Earl Grey con leche, pero sin azúcar. Asimismo, cuando Isabel II no tenía que acudir a eventos, tanto las comidas como las cenas eran ligeras.

Los alimentos preferidos de Isabel II, según su exchef

El té de la mañana no era el único. La monarca también disfrutaba de una taza de té por la tarde, esta vez acompañada de pequeños sándwiches sin corteza. Su favorito era el de salmón ahumado con queso crema.

A la hora de la cena, sus platos habituales eran carne de venado, carne de ave o pescados como el salmón procedente directamente del río Dee del castillo de Balmoraluna de sus propiedades. Todo esto combinado con vegetales con el fin de degustar recetas ligeras y ricas en proteínas.

Por otro lado, la reina tenía una gran pasión por los dulces en los que el chocolate fuese un ingrediente protagonista. Su favorito era una tarta hecha con ganaché, galletas y recubierta con una fina capa de chocolate. Según los chefs de la realeza británica, esta era una receta que pedía siempre que estaba en una de sus residencias.