Lactancia materna, vínculo que proporciona mucho más que alimentación para un bebé

 

 

 

 

“Impulsemos la Lactancia Materna: Apoyando y Educando”, es el lema que en el año 2022 la Organización Panamericana de la Salud (OPS) promocionó para informar acerca de la importancia, beneficios y lo natural de este proceso durante los primeros meses de vida de un bebé.

Por Ana Guaita Barreto y Daniel Mendez Chacón / lapatilla.com

A lo largo de los años se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna (del 1º al 7 de agosto) y es un período en el que anualmente se promueve un lema distinto para conmemorarla, sin embargo es importante que en el día a día cada persona difunda, apoye y se informe para evitar caer en las falsas creencias que envuelven al amamantamiento.

Existen mitos que han viajado de generación en generación, interrumpiendo este proceso natural o siendo un obstáculo que permita la conexión entre una mamá y su pequeño bebé, evitando así que la nueva madre confíe y se sienta segura de ese proceso natural por el que está atravesando.

Gabriela Bolívar Viloria, facilitadora del nacimiento, consejera de lactancia materna y creadora de un espacio de acompañamiento gestacional, llamado Creciendo en Confianza; en una entrevista exclusiva para lapatilla.com, aclaró algunas dudas que arropan a la sociedad venezolana sobre la alimentación de un recién nacido.

 

 

Mitos Vs. Realidad

Insatisfacción del bebé

La leche materna está perfectamente diseñada para las necesidades nutricionales e inmunológicas del bebé, sin embargo, en muchos casos, hay mamás que creen que al amamantar, su hijo no queda completamente satisfecho. Nuestra entrevistada explica que la leche es un alimento que se digiere con mucha rapidez y por lo tanto es importante tener en cuenta que se debe amamantar a libre demanda, lo cual significa hacerlo en libertad y sin contar el tiempo que dure el bebé en un pecho y en otro.

“No son 15 minutos del derecho y 15 minutos del izquierdo, no es que el bebé tiene que alimentarse durante 20 minutos o una hora. Cada bebé demanda a su propio ritmo”, señala Gabriela, quien además aclara que cuando el bebé suelta el pecho es porque justamente ya está lleno, lo cual hace saber a su mamá que ya consumió lo suficiente.

Pero muchos pequeños demandan más pecho a los pocos minutos y, según detalla, la experta en la materia, “la mayoría de las veces no tiene que ver solo con el hambre; el amamantar incluye lo que es el vínculo, el apego físico, emocional, la seguridad, la confianza, la contención, la calma, un montón de cosas que necesita el bebé de su mamá y son transmitidos a través de la teta”.

 

 

La lactancia materna promueve el vínculo entre la madre y su bebé, independientemente del entorno y proporciona seguridad alimentaria al infante, desde el principio de su vida.

Las prótesis mamarias impiden la lactancia materna

Por otra parte, se dice que una mamá que fue sometida a una intervención quirúrgica para el aumento de sus senos no puede amamantar, pero Bolívar desmiente esta falsa creencia. De acuerdo con la especialista, la mayoría de las prótesis están colocadas detrás de las glándulas mamarias, por lo cual sí es posible que el proceso amamantamiento se lleve a cabo de manera exitosa. “Si en algún momento existieron esos procedimientos donde las prótesis obstaculizaban las glándulas mamarias, hoy en día es totalmente falso”, señala.

Dependencia extrema

También existen muchos mitos acerca de la sobredependencia que se genera a través del amamantamiento. Sin embargo, nuestra entrevistada puntualiza que el ser humano es el mamífero que nace más indefenso y, por supuesto, el único alimento ideal para el bebé es la leche materna, por lo cual, el amamantamiento es esencial en esta etapa.

“Creemos que los volvemos dependientes, pero justamente a mayor dependencia en estos primeros años de vida, más independiente y seguro, será ese niño o niña en un futuro”, revela.

Alimentación de la mamá

“Cuando estamos dando teta, hay muchas limitaciones a la hora de alimentarnos. Dicen que no comas granos y huevos porque el bebé se llena de gases, que no comas cítricos porque le hace daño al bebé y cuando venimos a ver tenemos una dieta súper estricta y aburrida, que ni nos provoca nosotras como mamás y que al final tampoco va a ser contraproducente”, dice Gabriela.

 

 

A su juicio como profesional en la lactancia materna, es importante aclarar que, mientras se tenga una dieta balanceada con todos los grupos de alimentos, el bebé no se verá afectado. Los gases no pasan a través de la leche materna, enfatiza.

“Es importante tener presente que los alimentos que pudiesen afectar al bebé son aquellos que pasan directamente a través de la sangre”.

Amamantamiento: el proceso de conocerse y compenetrarse

“Nosotras ya estábamos aquí. Bebé estaba sumergido en líquido, estaba a una temperatura aproximada de 37 grados, solo escuchaba el latido de nuestro corazón, estaba siempre en movimiento de vaivén contenido, seguro, confiado. El momento de nacer es un cambio abrupto para nosotros como seres humanos”.

Para crear un vínculo entre los integrantes de la familia, la lactancia materna es fundamental. Gabriela detalla que es un momento para “acoplarnos y comprenderlos”, pues el bebé está llegando a un mundo nuevo y desconocido, lleno de ruidos, de cambios de temperatura, incluso de cambios en la manera de respirar.

Del mismo modo en el que una madre se compenetra con su pequeño hijo, el papá también se involucra con esta relación y su participación refuerza el vínculo que se genera entre mamá y bebé.

“Aunque papá no amamanta al bebé, nos amamanta a nosotras acompañándonos, apoyándonos, cuidándonos, nutriéndonos y teniendo la empatía que necesitamos en ese momento de tanta demanda”, explica.

 

 

La leche materna no es solo un alimento, sino que, de acuerdo con la especialista, es el sustento del alma, las emociones, el espíritu, la energía y todo lo que tiene que ver con el desarrollo psicoemocional de los hijos. Es un acto natural y soberano que genera beneficios no solo para el bebé, sino también para la mamá, la familia, a nivel económico, e incluso, para el planeta.

Lactancia materna Vs. fórmulas lácteas

El apoyo a la lactancia materna involucra a muchos actores y niveles. Las mujeres necesitan el apoyo de los servicios de salud, los centros de trabajo y la comunidad para amamantar de forma óptima.

Según explica la OPS en su página web, la educación y la transformación de los sistemas existentes ayudarán a garantizar instalaciones de salud amigas de la lactancia materna, comunidades y lugares de trabajo de apoyo, y restablecerán y mejorarán las tasas de lactancia materna, la nutrición y la salud, tanto a corto como a largo plazo.

Sin embargo, siguen las recomendaciones del uso de las fórmulas lácteas “simplemente por desconocimiento, porque sigue siendo un comercio y porque seguimos teniendo más cultura del tetero, creyendo que es más práctico, que los llena más, que puede dormir de esa manera toda la noche, creyendo que es tan saludable como la leche materna o mejor”, lamenta Gabriela.

Hasta ahora el único motivo por el cual es contraproducente que una mamá amamante es cuando es portadora de VIH porque lo contagiaría, pero fuera de esta variante, no existe nada en contra, por lo cual no pueda amamantarse al bebé.

El tetero, ¿un sustituto de la leche materna?

A nivel de estudios, señala nuestra entrevistada, “a los médicos les hablan más de fórmulas que de leche materna”, es por ello que considera que el lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna de este año es muy acertado: “No es solo apoyar sino educar. Si no hay esa educación, los profesionales de salud no tienen información y ellos son los que educan a las mamás. Por ende, seguimos en esta cadena repetitiva donde promovemos las fórmulas lácteas en lugar de la leche materna”.

Bolívar explicó el proceso de producción de leche y señaló que una vez que nace el bebé, bien sea por parto vaginal o por cesárea, se activa automáticamente la prolactina que dará paso a la creación de la leche materna para alimentar al neonato. Es por ello que rechaza el uso de estas fórmulas, si la mujer es completamente capaz de amamantar a su pequeño.

 

 

“Una vez que la placenta es expulsada, mi cuerpo sabe automáticamente y comienza la producción de la leche, simplemente es pegarnos a bebé en el menor tiempo posible a su nacimiento, que nos huela, que esté cerquita del pecho, que tenga la proximidad, el contacto y la contención; y que el primer vínculo que tenga de succión sea con la teta de mamá”, enfatiza.

Al mismo tiempo rechaza la creencia de que si fue un nacimiento por cesárea la leche tarda un poco más, “entonces hay que darle un teterito al bebé”.

Lactancia materna en un bebé prematuro

En el caso de un bebé prematuro también es importante el amamantamiento, resalta la facilitadora del nacimiento.

 

Foto archivo. REUTERS/Umit Bektas

 

En esos casos, las mamas de la mujer comienzan a producir una leche a pretérmino con una composición ideal para ese bebé prematuro, es por ello que la recomendación es la administración de este alimento al neonato según sus requerimientos.

De acuerdo con la Bolívar, el amamantamiento a un bebé prematuro va a depender de las razones por la cual el niño nació antes de tiempo y por lo tanto es importante hacerle saber a los especialistas neonatales su corresponsabilidad para que se promueva y se apoye la lactancia materna, incluso con casos de bebé prematuros. “Siempre va a ser mejor la leche materna que una leche fórmula”, afirma.

Mamás primerizas

En esta entrevista exclusiva para lapatilla.com, Gabriela Bolívar brindó sus recomendaciones para las mamás primerizas y señala que lo que considera como parte importante de este proceso es el acompañamiento gestacional.

Sin embargo, no se limita a los casos de primeros embarazos. Los cursos psicoprofilácticos, como los talleres prenatales son dirigidos a todas las gestaciones “porque cada bebé es único y cada gestación es única, en cada embarazo que tenemos aprendemos cosas distintas, vivimos esa sensación de una manera diferente y creo que es súper fundamental este acompañamiento”, señala.

Conforme a lo explicado, estos cursos son un aprendizaje completo donde se comienza a asistir a la mujer embarazada a partir de la semana 13 de gestación, cuando ya han pasado los malestares del primer trimestre. En estas preparaciones no solo se obtiene información, educación y conocimientos sobre la lactancia materna, sino que además se redescubre, se desmontan falsas creencias y además las mujeres se hacen conscientes del proceso gestacional que están viviendo.

El acompañamiento prenatal hace más conscientes a las familias sobre la importancia y beneficios de la lactancia materna y además las empapa de todo lo que va sumergido dentro de la gestación, parto, nacimiento y amamantamiento. “Para mí es fundamental y siempre lo recomiendo”.

Es un crecimiento desde la gestación, pero también es personal. “Es un crecimiento a nivel de pareja y es una transformación, no solo para esta etapa, es una transformación para la vida”.

Definitivamente la lactancia materna abarca un universo de experiencias que complementan la vida de una madre, un padre… una familia.

“Una sociedad amamantada es una sociedad más amada”.