El diamante más grande encontrado en Venezuela ¿En las manos de la Reina Isabel?

 

 

Venezuela, es un país rico en recursos naturales, así como una gran variedad de recursos minerales, tales como el petróleo, gas natural, bauxita, oro, cobre, plomo, diamantes.

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La producción de diamantes de Venezuela inició con el siglo XX, específicamente el año 1908, cuando se obtienen los primeros reportes de extracción en Santa Elena de Uairen, una población localizada en el sureste del estado Bolívar, a unos 20 kilómetros de la frontera con Brasil.

El diamante más grande encontrado en tierras venezolanas se llama “Barrabás” y su hallazgo dio origen a varias historias que no se han podido corroborar: se dice que un fragmento está en manos de la Reina Isabel II y el otro fue para la actriz Elizabeth Taylor.

Su historia data, tras la llegada desde Trinidad y Tobago de los padres de quien sería el gran descubridor de la joya, James Hudson, quien poco tiempo después apodarían como “Barrabás”.

James Hudson, nació en 1917. Sus padres emigraron y llegaron a Venezuela en busca de nuevos horizontes. De esa forma, llegaron al Callao, una ciudad fundada a mediados del siglo XIX por venezolanos, africanos, antillanos, ingleses, españoles, brasileros y franceses atraídos por la fiebre del oro.

Hudson creciendo en ese ambiente, cuando tuvo la edad para trabajar decidió dedicarse a la búsqueda de oro y diamantes.

Es así como la mañana del 10 de octubre de 1942, “Barrabás” y su compañero conocido como “Indio” Soler, se encontraban trabajando en la mina “El Polaco”, ubicado a orillas de la carretera que comunica a las poblaciones de Santa Elena de Uairén con Icabarú.

Según el relato de Américo Fernández, cronista del estado Bolívar, “Barrabás” halló el diamante, en una desviación del río Surukun, lavando el material (piedras) desechado por otros mineros.

Aquel 1942, Hudson tenía en sus manos un diamante en bruto, que pesaba 15 quilates (31 gramos) hasta el momento el más grande jamás encontrado en el país. La memoria popular de debate en recordar al diamante como una piedra del tamaño de una cebolla pequeña, un trompo o una pera.

El minero decidió emprender un viaje junto a un abogado desde el estado Bolívar a la ciudad de Caracas. La idea original de los hombres, era solicitar al Banco Central de Venezuela que resguardara el diamante hasta conocer el valor real. Así, los directivos del banco informaron al presidente Isaías Medina Angarita sobre la llegada del diamante y este insistió en ver la piedra y al minero que la encontró, según evoca el cronista Fernández.

“Barrabás” visitó el palacio de gobierno de donde se cree que la piedra salió con el nombre de ‘diamante Libertador’, aunque en todo el estado Bolívar la gente ya lo llamaba, como lo sigue haciendo, ‘el diamante Barrabás’.

De Caracas a Nueva York

El encuentro entre el minero y el presidente no despertó tanto interés en la prensa local como el tamaño del diamante, por lo que la noticia fue replicada por agencias internacionales.

 

 

Casi de inmediato, la Casa Harry Winston, propiedad del joyero hijo de inmigrantes ucranianos emigrados a New York, gestionó su adquisición.

El monto de la compra, así como la cantidad de dinero recibida por “Barrabás”, varían de un relato a otro. Lo único coincidente para las fuentes, es que Winston hizo un gran negocio y Hudson se quedó con una miseria.

¿La fortuna de “Barrabás”?

El día que “Barrabás” Hudson regresó a El Polaco en el estado Bolívar, traía en sus manos una pequeña fortuna producto de la venta del diamante. Luego de dos días de farra en prostíbulos de la zona minera y donde se dice que hasta brindó champaña a los amigos, ‘Barrabás’ Hudson estaba como al principio, sin un centavo.

Pasada la resaca, siguió buscando la fortuna en las minas, malviviendo en casas improvisadas con madera o latas, hasta que el cuerpo le dijo que ya no podía con ese trabajo.

A partir de los años 60, se dedicó a gestionar un prostíbulo llamado La Orchila, en el pueblo de Icabarú. Luego, se mudó a la calle El Dorado de Tumeremo, capital del municipio Sifontes, donde abrió otro negocio al que bautizó La Fortuna y en el que vendía cervezas y botellas de ron.

Los mitos del diamante

Tras encontrar el diamante, la vida de Hudson no volvió a ser la misma. Sin embargo, la tan valiosa piedra desató leyendas en el ideal colectivo. Entre las que destacan, que uno de los tres fragmentos principales de la piedra, habría sido comprado por el actor Richard Burton para obsequiársela a Elizabeth Taylor.

 

 

Otros aseguran que una pieza del diamante Libertador es una de las joyas de la Reina Isabel II de Inglaterra.

 

Aunque no se pueda corroborar la creencia de estas leyendas, lo que si se puede reafirmar es la cantidad historias que esconde nuestra tierra.

Hudson, el famoso minero que llegó a Venezuela, murió el 1 de junio de 1992, de un infarto fulminante.

(Con información de Actualidad RT)