Teatro Armonía de Coro: XXI Aniversario, por Olga Hidalgo de Curiel

 

El 30 de Noviembre de 2020, el Teatro Armonía de Coro celebra el XXI aniversario de su refundación. Es bueno recordar que el 05 de Diciembre de 1.891 la comunidad coriana de entonces con satisfacción pudo presenciar el acto inaugural de aquel “Templo de las Artes”.

El contratista y ejecutor de la obra fué el Señor Julio Capriles, quien en la velada inaugural dijera: “Quiera Dios nunca sirva este Templo de pantalla a mezquinas pasiones, sino de estímulo para nuevas conquistas semejantes, en los altares del progreso y la civilización”. Desde ese momento el Teatro Armonía cumplió su misión de ser centro aglutinador y promotor de las inquietudes culturales de la comunidad coriana; hasta el año 1.945 cuando fué destruido por el fuego.

La Sociedades Alegría y Armonía células fundamentales del Movimiento Cultural de Coro de finales del Siglo XIX, en una memorable Velada Artística organizada por dichas sociedades el 7 de julio de 1.890, solicitaron al Presidente Provisional del Estado, General José Manuel Urrutia la construcción de una “Sala de Espectáculos Artísticos”; el Presidente emitió un decreto donde ordenaba dicha construcción, se suscribió el contrato para erigir el edificio que se llamaría Teatro Armonía.

Desde sus inicios el Teatro presentó grandes Veladas Artístico–Literarias, además de convertirse en la primera sala de cine de Coro. Las Sociedades Alegría y Armonía asumieron y dieron vida a la más importante inclinación cultural de la época y se preocuparon por obras de aliento espiritual y asumieron con responsabilidad la dirección de la naciente conquista, que enaltecieron: Polita De Lima, Elías David Curiel, Virginia Gil de Hermoso, Luisa Queremel, Justiniano Graterol y Morles, entre otras, personalidades que afianzaron y dieron lustre al gentilicio coriano.

Desde 1.945 a 1.999 estuvo latente el deseo de la comunidad cultural coriana de tener un teatro, y es así que en la gestión del Dr. Pedro Guillermo De León comienzan las diligencias para lograr tal fin.

Corresponde al Gobernador José Curiel Rodríguez después de 108 años concluir la obra e reinaugurar el Teatro Armonía, gloriosa reminiscencia de la brillante historia cultural que suscriben ilustres antepasados que hicieron de Coro centro del conocimiento y de las artes; firme el objetivo y la visión de promover y auspiciar todas aquellas manifestaciones culturales a través de los espacios vitales del Teatro creados para brindar un escenario majestuoso y digno que merece una ciudad “Cuna de Cultura” y Coro lo es.

Hoy a 21 años de su reinauguración pareciera que las palabras de su constructor Julio Capriles, en el acto inaugural del 05 de Diciembre de 1.891 tenían una carga premonitoria en el tiempo. “Quiera Dios nunca sirva este Templo de pantalla a mezquinas pasiones, sino de estímulo para nuevas conquistas semejantes, en los altares del progreso y la civilización”.

“Las Mezquinas pasiones” en este momento desestiman sus espacios al cederlos para actos que no obedecen a su razón de ser; el “Templo de las Artes” desvirtuó su misión, visión y objetivos que le permitieron existir dando cabida a muchas actividades que le restan lustre y dignidad. El fanatísmo ligado a la ignorancia marcan la pauta. 

La estructura física se resiente por la falta de mantenimiento demostrando abandono, desidia y falta de gerencia, expresión en relieve de una ciudad venida a menos, alienada por la decadencia, la estupidez y la mediocridad.

En síntesis el Teatro Armonía no escapa a los zarpazos de la incultura y la insensatez irredenta… “el estímulo para nuevas conquistas semejantes en los altares del progreso y la civilización”, augurio del Señor Julio Capriles no asoman por ninguna parte.

Confíamos en Dios, dueño de la Vida y de la Historia que nos concederá la gracia de ver resurgir el Teatro Armonía con todo su esplendor y cumplir su honorable tarea cultural para realce de Coro Raíz de Venezuela.