Ruth Bader Ginsburg un legado de disrupción y empoderamiento de la mujer Por María Inés Morán

Ruth Bader Ginsburg un legado de disrupción y empoderamiento de la mujer Por María Inés Morán

María Inés Morán @coachmimoran

El fallecimiento de la magistrada de la Corte Suprema de EE.UU, Ruth Bader Ginsburg, a sus 87 años, deja un vacío en el corazón de los activistas por los derechos de la igualdad y de la mujer.

Esta decidida mujer, hizo historia a través de sus decisiones y opiniones en el máximo tribunal, sobre asuntos como la igualdad de género o la inmigración, el aborto seguro o el matrimonio igualitario.

Fue una mujer que trascendió, que se adelantó a su época, una mujer que siempre estuvo a la vanguardia, hasta se popularizó como un icono pop.





Nació en un barrio de Brooklyn, en 1933, hija de inmigrantes judíos. De su madre aprendió el significado de la independencia. Se graduó en la Universidad de Cornell, en 1954. En 1956, se convirtió en una de las nueve mujeres que se inscribieron en la Escuela de Derecho de Harvard. Posteriormente, se trasladó a la Escuela de Derecho de Columbia, en Nueva York, y se convirtió en la primera mujer en trabajar en las revisiones de leyes de ambos colegios.

Luego se convirtió en profesora en la Universidad Rutgers, en 1963, donde enseñó algunas de las primeras clases de mujeres y Derecho, y fue cofundadora del Proyecto de Derechos de la Mujer, en la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos.

En 1980, el presidente Jimmy Carter la nominó a la Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Distrito de Columbia, luego Clinton la nominó a la Corte Suprema en 1993, convirtiéndose en la segunda mujer en ser juez del más alto tribunal de Estados Unidos.

Hoy, a través de estas reflexiones, quiero rendir tributo a esta gran mujer, Ruth Bader Ginsburg, extrayendo de su filosofía de vida esas claves que, llevadas al mundo de los negocios, pueden convertirse en valiosas lecciones:

Líder disruptiva. En innumerables ocasiones RBG demostró su liderazgo, sin embargo, hubo una decisión que marcó un hito, hablo del denominado caso Estados Unidos vs. Virginia.

El fallo del tribunal, gracias a la intervención de Ginsburg se anuló la política de admisión de solo hombres en el Instituto Militar de Virginia.

En su argumentación, esta magistrada sentó un precedente e hizo jurisprudencia al sostener que: “ninguna ley o política debería negar a las mujeres la plena ciudadanía, la misma oportunidad de aspirar, lograr, participar y contribuir a la sociedad en función de sus talentos y capacidades individuales”.

En la medida que la Corte se volvía más conservadora, Ginsburg, por el contrario, se desmarcaba y disentía, sin temor del resto de los jueces.

Abrió camino hacia la igualdad de género. “Cuando en ocasiones me preguntan cuándo habrá suficientes (mujeres magistradas en la Corte Suprema de Estados Unidos) y yo digo ‘cuando haya nueve’, las personas quedan impactadas”. Pero ha habido nueve hombres y nunca nadie lo ha cuestionado”, esta es una de sus célebres frases que engloban sus pensamiento acerca de la necesaria igualdad de género, algo por lo que luchó toda su larga vida.

“Las mujeres pertenecen a todos los lugares donde se toman decisiones. No debería ser que las mujeres sean la excepción”. Es otra frase poderosa e inspiradora para las futuras generaciones.

Claro sentido de trascendencia. Decía siempre RBG: “Lucha por las cosas que te importan, pero hazlo de una forma que lleve a que otros se te unan”.

Y otra de sus grandes frases que habla por sí sola de su talante y mística de trabajo es esta que comparto contigo: “Yo solamente intento hacer el buen trabajo que tengo con mis mejores capacidades y realmente no pienso sobre si sirvo de inspiración. Yo simplemente hago lo mejor que puedo”.

Inclusiva. Sus causas y sus banderas fueron siempre la igualdad de género, la lucha contra la discriminación y la defensa por las minorías. Se mostró a a favor de la despenalización del aborto, de la igualdad de género y de los derechos de los homosexuales.

Decía, por ejemplo: “Mi deseo es que este país aproveche el talento de toda la población, no sólo de la mitad”.

Abierta a la innovación y a los cambios. Su posición y argumentación respecto al matrimonio igualitario, hablaba de lo innovadora y abierta a los cambios de Bader Ginsburg. Nunca se inmutó a la hora de plantear cambios a leyes centenarias como la del matrimonio, señalaba por ejemplo: “el matrimonio hoy no es lo que era cuando se promulgó aquella ley. El matrimonio era la relación entre un hombre dominante y una mujer subordinada… Las parejas del mismo sexo deben tener los mismos incentivos y los mismos beneficios que los matrimonios heterosexuales. Las personas que se aman y quieren vivir juntas deben poder disfrutar las bendiciones y también la lucha que significa una relación matrimonial”.

Siempre resiliente y dispuesta a levantarse una y otra vez. Ruth Bader Ginsburg sobrevivió a dos cánceres y recientemente le pusieron un stent, y a pesar de ello, jamás pensó en retirarse.

En una ocasión señaló: “Muchas personas me han preguntado: ‘¿Cuándo va a renunciar?’, pero mientras pueda seguir haciendo mi trabajo a todo vapor, seguiré aquí”.

Sin duda, un ejemplo de fortaleza y de persistencia.

Auténtica. Aunque ya era una anciana, nunca dejó de lado sus excentricidades. De cuerpo diminuto, siempre llevó un estilo elegante y sobrio, portaba siempre sus característicos cuellos que sobresalían de su toga y ni hablar de sus guantes de encajes, esta apariencia la hacía acompañar de palabras mordaces y asertivas.

Toda esta carga de autenticidad le valió convertirse en un ícono de los jóvenes norteamericanos, que hicieron de ella una heroína pop de la cultura liberal “Notorious RBG”, de quien se venden sudaderas, tazas de café y otros productos POP, recientemente le compusieron una ópera y hasta se anunció una película basada en su vida.

Una gran mujer, quien además amaba la lectura, para ella “Leer es la llave que abre las puertas a muchas cosas buenas en la vida. Leer le dio forma a mis sueños y más lectura me ayudó a hacer realidad mis sueños”.

Así fue Ruth Bader Ginsburg (1933 – 2020) una mujer fuera de serie, luchadora, inclusiva, inteligente, irreverente, con un legado de vida que nos sirve a todos de ejemplo.