“Te pones la gorra del Psuv, la franela con los ojitos y ya tienes el cargo de directora”

“Te pones la gorra del Psuv, la franela con los ojitos y ya tienes el cargo de directora”

Juan Peraza / LaPatilla

 

Gricelda Sánchez, profesora y secretaria del Sindicato de Maestros Venezolanos ha estado al frente de las últimas protestas del sector docente para dejarle claro al régimen que no permitirán ni el adoctrinamiento de los estudiantes ni la toma de las escuelas con personal incapacitado.

Raylí Luján / LaPatilla





Sánchez, con más de 15 años de servicio, asegura que lo anunciado por el Ministerio de Educación sobre la formación de maestros emergentes, “es la crónica de una muerte anunciada que la gente no va a aceptar”. Considera que la intención de las autoridades venezolanas es lograr que los pocos trabajadores se retiren para lograr sustituirles con simpatizantes del partido de gobierno

“En la zona educativa de Caracas me dijeron que semanalmente renunciaban entre 120-130 trabajadores semanalmente. También vemos que buscan terminar de sacar a la gente que queda para meter a los de ellos y poder adocrtrinar, algo que no han podido (…) En el sector público prevalece la política. Te pones la gorra del Psuv, la franela con los ojitos y ya tienes el cargo de directora, con dos años de servicio”, explica.  

Sánchez denuncia que los maestros que no se identifican con la revolución son acosados a tal punto de hacerlos renunciar. “Les miden las horas, si avisan que sus hijos se enfermaron, igual les dicen que tienen que ir, les piden papeles que luego les botan”, agrega.

Asegura que actualmente la mayoría de los educadores no son afines a la gestión de Nicolás Maduro, ni siquiera aquellos que fueron formados por el régimen. “Conozco muchos que están en Misión Vivenda y trabajan en escuelas como Ciudad Caribia y no los apoyan. Muchos protestan y salen, otros se callan y tienen miedo, pero hay otros que si están dispuestos”, sostiene.

Juan Peraza / LaPatilla

 

En medio de la crisis escolar, padres y maestros se mantienen alertas ante las pretensiones del régimen. Sánchez indica que incluso representantes identificados con el chavismo han aclarado que no están dispuestos a que una persona sin capacidades le de clases a sus hijos. 

“En el Liceo Leopoldo Aguerrevere mandaron a personas del Plan Chamba Juvenil para el área de Educación Física, que es dónde hay más bajas -muchos se han ido a otros países- y han ocurrido incidentes, entonces los padres y demás educadores empezaron a pedir el curriculum de estas personas, porque no lo iban a aceptar”, señala.

Sánchez se muestra preocupada por el número más grave que manejan hasta ahora del reciente año escolar. La deserción se ubica en 60% solo en Distrito Capital, donde en algunas aulas solo reciben clases 6 o 7 estudiantes. 

Atribuye esta cifra a la crisis económica y social que atraviesa Venezuela. A diario se encuentra con niños en completo abandono, sumado a la falta de políticas públicas que busquen apartarlos de la extrema pobreza que viven.

Sánchez, que luego de ser seleccionada en el último concurso en Distrito Capital en 2002, recuerda que en su primer colegio como titular docente, ubicado en La Vega, no presenció una crisis como la actual.  

“Yo siempre tuve alumnos a los que uno ayudaba, le compraba los uniformes, los cuadernos y habían dos niños a los que le llevaba almuerzo todos los días. Pero ya como ahorita no, los alumnos se desmayan cantando el himno. Yo no lo vi nunca ni lo quiero ver. No era esta crisis tan dura como ahora. Yo vi el deterioro de la carrera docente, porque cuando entré en el año 2001, los docentes de educación inicial pedíamos llenar una ficha para inscribir a los niños, que nos permitiera saber cómo vivían, dónde vivían. Yo vi el deterioro y me di cuenta porque recientemente colocaban en las fichas: ‘Vivienda: Rancho de zinc, de cartón’ y me impacté. La pobreza ahora está clasificada”, apunta. 

 

La profesora Gricelda cree que en Venezuela si hay una población infantil rescatable y por ello mantiene que es necesario, en primer lugar, despolitizar la educación y mantener la lucha por un cambio de gobierno. 

“Les diría (a los representantes del régimen) que definitivamente tienen que renunciar porque el país les quedó grande, aquí los venezolanos estamos dispuestos a luchar y somos más que ellos, y tenemos el poder de Dios y la virgen. No vamos a seguir permitiendo que se siga repartiendo el país, merecemos vivir con dignidad como antes”, expresa.

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